Laberintitis, ¿qué es y cuáles son sus síntomas?


La laberintis, también conocida como “Otitis Interna” es la inflamación, irritación o infección del oído interno, o bien, de los nervios que conectan al oído interno con el cerebro. La laberintitis es causada por el daño o el deterioro de la cóclea provocado por alguna infección de tipo vírico o bacteriano, traumatismos, inflamación o algunos fármacos.

Los síntomas suelen ser repentinos y severos, estos pueden llegar a durar días o varias semanas. Habitualmente, los síntomas son temporales y con poca frecuencia suelen ser permanentes. Algunos de los principales síntomas son: 

 · Perdida de la audición

 · Mareos y vértigo 

· Problemas de equilibrio 

 · Dificultad para enfocar la mirada

 · Naúseas o vómitos 

· Zumbido u otros ruidos en los oídos 

 · Palidez 

Existen dos tipos de laberintitis:

 1. “Laberintitis serosa”: Este tipo de laberintitis se produce por irritación química o tóxica del laberinto membranoso. Consiste en una inflamación estéril del oído interno y habitualmente se trata con atibióticos endovenosos y/o antifúngicos, dependiendo de la graveda de la infección. En este tipo de laberintitis los síntomas más comúnes que se presentan, son: vértigo, nistagmo unidireccional e hipoacusia.

 2. “Laberintitis purulenta”: Es una infección bacteriana que se da cuando las bacterias penetran el oído interno por infección, algunas formas de meningitis, perforación del tímpano o por una complicación de una fractura del hueso temporal del cráneo. Se presentan síntomas como: la perdida auditiva, vértigo, náuseas, vómitos, acúfenos, dolor y fiebre. Se trata con antibióticos y si es necesario, drenaje del líquido del oído medio, sin embargo, algunas personas llegan a necesitar tratamiento quirúrgico.

El diagnóstico de la laberintitis es díficil, ya que estos síntomas son comunes en muchas otras afecciones, sin embargo, para tratarla adecuadamente es fundamental acudir al especialista en el momento que se noten los primeros síntomas. Si no recibimos el tratamiento adecuado a tiempo, la infección podría agravarse. Para ello se deberá realizar exploración tanto física como neurológica para confirmar el diagnóstico y poder descartar otras causas. 

Generalmente, los síntomas más serios desaparecen al cabo de una semana y la mayoría de personas mejoran por completo a los dos o tres meses con un tratamiento adecuado para reducir lo antes posible cualquier tipo de síntoma.


https://www.institutoorl-iom.com/laberintitis/

Elaborado por: F. Valeria Aguilar Archundia

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ejemplo de un caso de Laberintitis